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Declaración sobre IA

Esta plataforma se produce con inteligencia artificial bajo supervisión humana. Lo decimos en la primera línea y no en una nota al pie, porque ocultarlo habría sido la primera vulneración de nuestro propio código.

Última actualización 19 de agosto de 2026

Dónde la usamos

  • Redacción y edición de textos a partir de fuentes en proceso de verificación.
  • Traducción entre las nueve ediciones.
  • Sugerencia y cribado: ordenación de temas, resúmenes y titulares candidatos.
  • Ilustraciones editoriales, señaladas como ilustraciones.

Dónde nos negamos

No generamos imágenes que imiten la fotografía periodística. Una imagen de aspecto realista de un hecho que no ocurrió —o que no presenciamos— es exactamente lo que pedimos a otros que no hagan, y una pequeña línea de aviso debajo no lo cambia.

No generamos citas atribuidas a una persona real. Una cita está grabada, documentada o no existe.

No generamos fuentes, referencias ni cifras. Lo que no podemos rastrear hasta algo publicado no entra en el texto.

Cómo etiquetamos las imágenes

  • Fotografía real — lleva el nombre de su autor o su fuente y su licencia.
  • Ilustración editorial — La Voz del Ciudadano: obra visual propia que no pretende documentar nada.
  • Imagen generada a modo de ilustración, no fotográfica: imagen de síntesis que explica una idea abstracta imposible de fotografiar.
  • Objetivo del Ciudadano: fotografía enviada por un lector, acreditada a él tras su declaración de derechos y nuestra revisión.

La responsabilidad

La supervisión editorial es humana, y la responsabilidad de lo publicado es enteramente humana. «El sistema se equivocó» no es una excusa que aceptemos, ni una que vayamos a usar.

Cada pieza recorre un flujo editorial documentado antes de publicarse, y cada intervención queda registrada a nombre de quien la hizo.

La privacidad del lector

No usamos rastreadores ni analíticas de terceros, y no alimentamos ningún sistema con los datos de nuestros lectores. Nuestra medición de audiencia es agregada: sabemos que una pieza se leyó; no construimos un perfil de quién la leyó.

Esta política cambiará

Las herramientas cambian más rápido que las costumbres. Cuando cambia nuestra práctica, cambiamos primero este texto, y no después de que alguien lo descubra.